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Dos tercios de los tumores son consecuencia de la mala suerte?

Responsabilizar a la mala suerte de la aparición del 65% de 31 tipos de tumores diferentes ha suscitado una gran controversia en el mundo oncológico.

26/01/2015 09:01
Responsabilitzar la mala sort de l'aparició del 65% de 31 tipus de tumors diferents ha suscitat una gran controvèrsia en el món oncològic.

Hace pocas semanas se difundía la noticia de que dos tercios de los cánceres son consecuencia de la mala suerte. La información surgía a partir de un estudio que publicaba Science, y que estaba encabezado por Cristian Tomaseti y Bert Vogelstein, del Centro de Cáncer Kimmel de la Universidad Johns Hopkins. Varios profesionales y, incluso, la IARC, la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer, hicieron notas para matizar el tema (ver nota de la IARC).

Tres expertos del ICO también han elaborado una nota aclaratoria:

Responsabilizar a la mala suerte de la aparición del 65% de 31 tipos de tumores diferentes ha suscitado una gran controversia en el mundo oncológico. Tomaseti y Vogelstein, de la Universidad Johns Hopkins, señalan una relación directa entre el riesgo de sufrir determinados cánceres y el número total de divisiones de las células madre normales del tejido que lo sufre. Según sus cálculos, dos tercios de las variedades de tumores estudiados estarían relacionados con mutaciones aleatorias producidas durante las fases de división celular sin correspondencia con factores ambientales o hereditarios.

Otra forma de verlo es concluir que todavía existe un gran número de tumores en los que las causas aún no han sido completamente aclaradas. Quién hubiera dicho hace veinte años que todos los cánceres de cuello de útero y el 20% de los de orofaringe tenían un virus inductor? ¿Por qué alguno de los tumores asociados a la "mala suerte" según estos autores cambian de incidencia en poblaciones que emigran de continente?

Lo que sí nos parece claro, una vez leído con atención el artículo de Science y algunos de los comentarios que ha suscitado, es que hemos de acorralar la enfermedad desde todos los ángulos. Es necesario prevenir su aparición mediante el abandono del consumo de tabaco, dietas incorrectas, prevención de la insolación y el sedentarismo, evitar algunas infecciones inductoras del cáncer mediante las vacunaciones de la población contra el virus de la hepatitis y el del papiloma, mantener las campañas de diagnóstico precoz útiles y, finalmente, incrementar una investigación proactiva de la búsqueda de nuevos factores causales, única manera de prevenir y tratar eficazmente los tumores.

Es una tarea ardua que profesionales sanitarios y sociedad civil debemos realizar conjuntamente.

Josep Ramon Germà, adjunto a la dirección general de Conocimiento e Investigación
Esteve Fernández, jefe de la Unidad de Tabaquismo
Xavier Bosch, jefe del Programa de Investigación en Epidemiología del Cáncer

26 de enero de 2015